La Orquesta de las Naciones es un conjunto de músicos profesionales de varias naciones. Se basa en la instrumentación orquestal de la 1ª Escuela de Viena, la orquesta sinfónica clásica. El sonido ideal es el sonido orquestal cálido, ágil y transparente de la tradición europea, que proporciona a los elementos rítmicos de la música del Coro de las Naciones la flexibilidad y flexibilidad necesarias.
Los instrumentos de percusión desempeñan un papel diferente en la Orquesta de las Naciones que en la orquesta sinfónica clásica. Se mantienen en su forma y práctica de interpretación originales y asocian al oyente el sonido auténtico del grupo cultural respectivo. La posición de los percusionistas no es al fondo, en la última fila, sino en el centro delantero, entre los líderes de la sección de cuerda. Como pequeño conjunto dentro de la orquesta, la percusión está destinada a la improvisación, prevista en la composición para poder influir directamente en la configuración del momento.
Esta combinación de improvisación y composición garantiza experiencias escénicas únicas con un alto grado de coherencia y densidad.
Para que el repertorio de canciones del Coro de las Naciones pueda escucharse de forma convincente en representaciones más pequeñas, existe una versión alternativa de música de cámara del arreglo de la canción respectiva con la siguiente instrumentación: solistas, coro, piano/órgano, contrabajo, 2 percusiones.